Phishing consiste en el empleo de
mensajes de correo electrónico que aparentemente provienen de fuentes fiables
para llevar a cabo prácticas delictivas.
¿Qué es Phishing?
El "phishing" consiste en el
envío de correos electrónicos que, aparentando provenir de fuentes fiables (por
ejemplo, entidades bancarias), intentan obtener datos confidenciales del
usuario, que posteriormente son utilizados para la realización de algún
tipo de fraude.
Para ello, suelen incluir un enlace
que, al ser pulsado, lleva a páginas web falsificadas. De esta
manera, el usuario, creyendo estar en un sitio de toda confianza, introduce la
información solicitada que, en realidad, va a parar a manos del
estafador.
Los principales daños provocados por el
phishing son:
·
Robo
de identidad y datos confidenciales de los usuarios. Esto puede conllevar pérdidas
económicas para los usuarios o incluso impedirles el acceso a sus
propias cuentas.
·
Pérdida
de productividad.
·
Consumo
de recursos de las redes corporativas (ancho de banda, saturación del correo,
etc.).
Una de las modalidades más peligrosas
del phishing es el pharming. Esta técnica consiste en modificar el
sistema de resolución de nombres de dominio (DNS) para conducir al
usuario a una página web falsa.
Cuando un usuario teclea una dirección
en su navegador, esta debe ser convertida a una dirección IP numérica. Este
proceso es lo que se llama resolución de nombres, y de ello se encargan los
servidores DNS.
Sin embargo, existen ejemplares de
malware diseñados para modificar el sistema de resolución de nombres local,
ubicado en un fichero denominado HOSTS.
Este fichero permite almacenar de forma
local esa resolución de nombres asociadas a direcciones IP. De esta manera,
aunque el usuario introduzca en el navegador el nombre de una página web
legítima, el ordenador primero consultará a ese fichero HOSTS si existe una
dirección IP asociada a ese nombre. En caso de no encontrarla, lo consultará
con el servidor DNS de su proveedor.
Esta técnica conocida como pharming es
utilizada normalmente para realizar ataques de phishing,
redirigiendo el nombre de dominio de una entidad de confianza a una página
web, en apariencia idéntica, pero que en realidad ha sido creada
por el atacante para obtener los datos privados del usuario,
generalmente datos bancarios.
A diferencia del phishing, el pharming
no se lleva a cabo en un momento concreto, ya que la modificación del fichero
HOSTS permanece en un ordenador, a la espera de que el usuario acceda a su
servicio bancario.
¿Cómo llega?
El mecanismo más empleado habitualmente
es la generación de un correo electrónico falso que simule
proceder de una determinada compañía, a cuyos clientes se pretende engañar.
Dicho mensaje contendrá enlaces que apuntan a una o varias páginas web
que imitan en todo o en parte el aspecto y funcionalidad de la
empresa, de la que se espera que el receptor mantenga una relación comercial.
Respecto a la relación entre spam y
phishing, parece claro que este tipo de mensajes de distribución masiva puede
ser una eficiente forma de captación utilizada por los ciberdelincuentes. De
hecho, uno de los métodos más habituales de contacto para la
comisión de delitos informáticos es el correo electrónico.
Sin embargo, el canal de contacto para
llevar a cabo estos delitos no se limita exclusivamente al correo electrónico,
sino que también es posible realizar ataques de phishing a través de SMS,
conocido comosmishing, o de telefonía IP, conocido como vishing.
En el smishing el usuario recibe un
mensaje de texto intentando convencerle de que visite un enlace fraudulento. En
el vishing el usuario recibe una llamada telefónica que simula proceder de una
entidad bancaria solicitándole que verifique una serie de datos.
¿Cómo protegernos?
Para protegernos es básico tener un
programa antivirus instalado y actualizado con filtro anti-spam. Cualquiera de
las soluciones de Panda Security mantendrá limpia de phishing su bandeja de
entrada. La siguiente animación también le ayudará a protegerse contra el
phishing:
Además, a continuación proporcionamos
una serie de consejos que pueden ayudarle a reducir el riesgo de sufrir un ataque
de phishing:
·
Verifique
la fuente de información. No conteste automáticamente a ningún correo que
solicite información personal o financiera.
·
Escriba
la dirección en su navegador de Internet en lugar de hacer clic en el enlace
proporcionado en el correo electrónico.
·
Compruebe
que la página web en la que ha entrado es una dirección segura. Para ello, ha
de empezar con https:// y un pequeño candado cerrado debe aparecer en la barra
de estado de nuestro navegador.
·
Revise
periódicamente sus cuentas para detectar transferencias o transacciones
irregulares.
·
No
olvide que las entidades bancarias no solicitan información confidencial a
través de canales no seguros, como el correo electrónico.
El fenómeno del phishing ha adquirido gran importancia a nivel mundial, tanto a nivel de usuarios como a nivel de empresas, incluido los propios bancos, que se ha convertido en un problema, pues lo observan y no pueden hacer nada al respecto mientras sus clientes son estafados lo que con lleva a que pierdan confianza en la “banca online”.
ResponderBorrarActualmente, la única forma de evitar este tipo de estafas consiste en estar informados y concienciados. Por desgracia, ningún antivirus ni ningún sistema de seguridad pueden impedir estos ataques.